Me muerdo los labios para no llamarte, me queman tus besos, me sigue tu voz; pensando que hay otro que pueda besarte, se llena mi pecho de rabia y rencor.
Prendida en la fiebre brutal de mi sangre, te llevo muy dentro, muy dentro de mí; te niego, te busco, te odio y te quiero, y tengo en el pecho un infierno por ti.
Te odio y te quiero, porque a ti te debo mis horas amargas mis horas de miel; te odio y te quiero, vos fuiste el milagro, la espina que duele y el beso de amor; por eso te odio, por eso te quiero, con todas las fuerzas de mi corazón.
No quiero nombrarte y busco en las copas el vino de olvido que nunca se da; pensando en arrancarte busqué en otras bocas el beso que borre tu beso inmortal.
Y todo es inútil, ni copas ni besos pueden separarte de mí; te llevo en mi sangre, te odio y te quiero, y tengo en el pecho un infierno por ti.
Desde pequeño su afición por la música lo atrapa y toca la tumbadora a la edad de 7 años, luego tocó la guitarra y cantaba junto a su padre en algunas fiestas de familia. Es de origen humilde, carbonero. Fue un cantante muy popular con una historia de leyenda y una carrera profesional corta e intensa.
Vivió en la Cañada del Infierno, Casa Blanca, Finca del Cusco y, en el año 1972 ocupó una de las viviendas en la comunidad Las Terrazas. Polo se subía en un cajón y tocaba la tumbadora que no era más que un tronco de aguacate pulido con cuero de panza de vaca; pronto comenzó a cantar y a tocar guitarra convirtiéndose en el líder del grupo.
Empieza a dirigir un grupo que toca en algunos lugares turísticos de La Cordillera de los Órganos. Compuso su primera canción en 1973, a la que tituló “Este tiempo feliz”, después siguió creando, pero guardaba sus números en una gaveta porque no los consideraba de valor.
Componía con una mezcla de géneros, tomando de referencia los ritmos que iba conociendo, así fue formando un estilo propio con temas sobre sucesos personales o ajenos impregnados de elementos campesinos: La yunta de buey, el olor del carbón, el aroma del batey.
A la edad de 44 años contaba con más de 70 canciones de autoría personal escritas de forma autodidacta, pues no tiene ninguna formación profesional ni conocimientos musicales que no sean los que aprendió de escuchar los sonidos del monte.
Su voz y letra le dieron la oportunidad de conocer gente, viajar, cantar. Su primer disco fue conocido en Colombia donde conquistó un disco de Platino y otro de Oro. Luego triunfó en toda Cuba, su música fue del agrado de los niños, jóvenes y adultos, siguiendo con su formación autodidacta, pues nunca llegó a estudiar música.